
Pepito siempre había sido conocido por su sentido del humor y su forma creativa de hacer las cosas. Así que, cuando decidió que era el momento de pedirle matrimonio a su novia, sabía que no podía hacerlo de manera tradicional. Tenía que ser algo divertido y único, algo que ella nunca olvidaría.
Una mañana, Pepito convenció a su novia de ir a su lugar favorito, el parque donde solían pasear y pasar tiempo juntos. Pepito estaba nervioso, pero su plan estaba en marcha.
Cuando llegaron al parque, Pepito le dijo a su novia que quería jugar un juego de búsqueda del tesoro. Ella, intrigada y emocionada, aceptó de inmediato. Pepito le entregó el primer «pista» en forma de un sobre.
Dentro del sobre, había una nota que decía: «Encuentra al perrito que ladra más fuerte en el parque.» Ella corrió entre los árboles hasta que encontró a un pequeño perro ladrando enérgicamente. Junto al perrito, había un sobre que llevaba su nombre.
Abrió el sobre y la segunda pista decía: «Sigue el camino de globos rojos hasta la fuente.» Ella miró a su alrededor y vio un sendero de globos rojos atados a los árboles. Siguió el camino hasta llegar a la fuente central del parque, donde encontró otro sobre.
La tercera pista decía: «Busca la caja de picnic cerca del banco donde nos besamos por primera vez.» Ella se dirigió al banco y, efectivamente, encontró una caja de picnic. Dentro de la caja, había una nota que decía: «Abre la manta.»
Ella extendió la manta de picnic en el suelo y, para su sorpresa, encontró una docena de pequeños patitos de goma con letras escritas en sus panzas. Las letras formaban una pregunta: «¿Quieres casarte conmigo?»
Pepito apareció de repente, vestido con un traje de pato de goma gigante y una sonrisa traviesa. Se arrodilló frente a ella y sacó un anillo de compromiso. «¿Qué dices, mi amor? ¿Te gustaría pasar el resto de tu vida con este pato loco?»
Ella, entre risas y lágrimas, dijo «¡Sí!» y lo abrazó con fuerza. Los patitos de goma flotaban en el aire mientras Pepito y su novia celebraban su compromiso, y el parque entero estalló en aplausos.
Así, con una propuesta llena de humor y amor, Pepito y su novia comenzaron un nuevo capítulo en sus vidas, sabiendo que cada día juntos estaría lleno de risas y momentos inolvidables.